Cinco actores ponen en escena desde el uno de junio en El Principal Santander Los Cobardes, adaptación de Hedda Gabler, una de las obras más polémicas del autor de Casa de Muñecas, Henrick Ibsen

Cinco actores ponen en escena desde el uno de junio en El Principal Santander Los Cobardes, adaptación de Hedda Gabler, una de las obras más polémicas del autor de Casa de Muñecas,  Henrick Ibsen.

Esther Lastra da vida a uno de los personajes femeninos más controvertidos del teatro contemporáneo, Hedda Gabler, personaje que le valió a Ibsen duras críticas en su estreno por lo que se consideró la representación de una mujer falta de valores morales. Actrices como Ingrid Bergman y Cate Blanchet han interpretado el personaje en cine.

Completan el elenco actores que han participado en El Padre, como Arancha de Juan Miguens, Luis Azcona y Juanjo Paredes, y quien fuera uno de los protagonistas de Acreedores, José Carlos Real.

El montaje ha sido adaptado y dirigido por el actor ganador de un MAX Edy Asenjo para ser representado en las especiales condiciones que ofrece al espectador El Principal Santander, el salón de una vivienda señorial del centro de Santander que cada sábado ofrece representaciones teatrales de clásicos contemporáneos para grupos de tan solo 30 espectadores y cuya dirección solo se facilita al reservar en el 606897950.

Considerada una representación de maldad capaz de inducir al suicidio a quienes la rodean, la protagonista de Los Cobardes es sin embargo una mujer impulsada a la acción por el aburrimiento y la decepción al igual que otros personajes femeninos icónicos de la literatura como Madame Bovary o Effie Briest. Pese a que el personaje de Hedda es el eje en torno al que se construye la obra, ésta es en realidad una propuesta coral ya que, Hedda no alcanzaría sus objetivos de no ser porque se encuentra rodeada de un conjunto de personajes cobardes y de un clima de cobardía social que son los que dan sentido al título de la adaptación realizada por Edy Asenjo.

Cerca de 10.000 espectadores, 350 representaciones, 12 estrenos de adaptaciones para la sala y dos estrenos de danza, han pasado en cinco años por el espacio de exhibición teatral para público reducido que dirige Edy Asenjo.

La selección de los textos a montar es para el actor y director uno de los pilares que ha sustentado el éxito de El Principal a donde el espectador acude “buscando historias emocionalmente intensas y abordadas desde el máximo realismo”. Para conseguirlo, ningún recurso mejor que los clásicos contemporáneos. Por ello en cuatro años han recorrido El Principal las criaturas salidas de la mente de Albert Camus, Jean Genet, Miguel Delibes, Sebastián Junyent, Jean Cocteau y August Strindberg en clásicos de la literatura como El Malentendido (EX), Las Criadas (MAL), Cinco Horas con Mario (Otras Cinco Horas), Hay que Deshacer la Casa (La Sesión), La Voz Humana (Perra), Acreedores (Casa de Fieras), El Pelícano (Hambre) y El padre de August Strindberg.

Para Asenjo es sin embargo “el intenso trabajo interpretativo de quienes se enfrentan cada fin de semana a los más grandes personajes del teatro europeo lo que impacta por su realismo en el espectador y le transmite la imperiosa necesidad de volver a vivir la experiencia de encerrarse en este salón para comprobar si la experiencia que recuerda fue de verdad real”.

El Principal Santander es hoy el único espacio de estas características en España y un fenómeno cultural singular que funciona ya con lista de espera y en el que recalan los santanderinos tanto como quienes visitan Santander y no quiere perderse una experiencia que no podrán vivir de vuelta a casa: la de disfrutar de una representación teatral de una obra de 90 minutos que transcurre a escasos centímetros de la piel de espectador, en la que éste no participa físicamente, pero de la que no puede desenganchar la atención.

En El Principal, el espectador no es recibido como público teatral que pasa por una taquilla y accede a una sala de exhibición. Aquí se le recibe como se recibe a “una visita” que espera en el salón de la chimenea copa en mano hasta que lleguen los invitados que deberán acreditarse mediante un mensaje recibido en su móvil con las claves para localizar el inmueble, un edificio noble del centro de la ciudad dentro del que El Principal es un piso más, anónimo pero sometido en su interior a una reforma que le ha devuelto a la época de su construcción, los años 50, y le ha convertido en el paraíso de los amantes del “vintage”.